Publicado: 10 de Octubre de 2017

Con la llegada del otoño las viviendas son más susceptibles de padecer humedades, las cuales pueden estar provocadas por filtraciones del subsuelo, penetrar en las viviendas a través de los tabiques o generarse en el interior al producirse un aumento del nivel del vapor en el ambiente por condensación.
El problema de la condensación es el más frecuente en los hogares en estos meses de otoño e invierno, debido principalmente a las excesivas impermeabilizaciones en los edificios derivada de la hermeticidad de carpinterías (puertas, ventanas, etc), el bloqueo de la traspiración necesaria en los muros, no airear bien las habitaciones y sobre todo las tareas domésticas diarias como cocinar, ducharse, planchar, etc que hacen que se produzca un excesivo vapor en el ambiente.
Por otro lado un buen aislamiento y acondicionamiento de la vivienda supone la clave de una mejora de las condiciones de la habitabilidad y de la salud de toda nuestra familia, aislando tu casa del frío, el calor, el ruido y además eliminado las humedades por condensación